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Prensa general
Números
30.5.11 | Publicado por
jordiasturies |
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Los números son fríos; pura estadística. Los números no pueden reflejar sensaciones, emociones, ni el talento ni el esfuerzo desplegado para la consecución de los objetivos. Los números son fácilmente manipulables, a las cifras se les puede hacer decir, sin cambiarlas, lo que queramos. Los números son fácilmente derrotables con otros números mas altos y guapos. Y sin embargo...
...cuando se va disipando la euforia de Wembley, cuando estamos ya en los últimos estertores de la resaca del éxito y estamos dispuestos a retomar nuestras vidas habiendo pasado ya el efímero placer que produce en el aficionado el éxito deportivo, analizamos con frialdad números fríos, y ello no hace sino aumentar la impresión de lo grande que ha sido lo conseguido. La magnitud, la verdadera importancia de este Barça dominador del fútbol mundial, se acrecienta no sólo por cómo han llegado los triunfos, por la calidad excelsa de su juego, por los valores de amistad y compañerismo que han presidido las conductas de sus jugadores y técnicos. Si nos relajamos y nos convertimos en meros analistas de cifras, las conclusiones son también apabullantes.
10 en 3. Diez son los títulos que acumula en tres años el Barça de Pep Guardiola. Los tres campeonatos domésticos, premio a la regularidad, dos campeonatos del glamour, certificados de excelencia, un campeonato con solera, homenaje a la historia, y cuatro competiciones menores que sirven para adornar los estantes. Y todo ello, en tres años. Diez en 3. No está mal para un entrenador novato en las lides de dirigir un equipo de élite.
7. Siete son los canteranos que han contribuido al éxito del equipo. Valdés, Puyol, Piqué, Xavi, Iniesta, Messi y Pedro. Siete jugadores de orígenes diversos, pero todos ellos producto de un sistema educativo, de una filosofía del deporte. El premio a un estilo y a una forma de hacer las cosas. El fútbol te devuelve lo que le das, dicen.
3 para 7 en 1. En más o menos un año, siete jugadores han ganado tres títulos grandiosos, lo máximo que se puede ganar en su profesión: un Mundial, una Liga, una Champions. Estos siete jugadores (Puyol, Piqué, Xavi, Iniesta, Pedro, Villa, y, con contribución menor en uno de ellos, Valdés) apenas han tenido vacaciones, apenas han tenido descanso. Se dice que la temporada posterior a una cita de selecciones como el Mundial suele ser traumática para los clubes que más jugadores internacionales aportan. Pues bien, en una temporada de ese tipo, el Barça ha logrado lo máximo que se puede lograr en las dos principales competiciones. No está mal.
En 2, 3 de 3. El Barça es de los pocos equipos que puede alardear de haber conseguido sus Copas de Europa coincidiendo siempre con títulos de Liga. Los equipos de Cruyff y Rikjaard consiguieron ese doblete. El equipo de Pep ha sublimado aún más esa estadística. En las dos temporadas en las que ha conseguido la Champions, llegó a las tres "finales" de las tres competiciones. En una de ellas se llegó al éxtasis del triplete. En esta última, se fracasó en la Copa porque otro equipo fue mejor ese día concreto. Pero cuando un equipo se presenta como aspirante claro a todo aquello en lo que participa, y su peor puesto es un segundo lugar en sólo una de ellas, habiendo ganado todo lo demás... las frías cifras presentan una realidad insoslayable.
4 en 4. En lo que se refiere a la Champions, el Barça ha llegado como mínimo a la semifinal los últimos cuatro años. Dos veces campeón, las cuatro veces entre los cuatro mejores de la competición. Ningún otro equipo lo ha conseguido. Sólo se ha acercado algo el Manchester United, que lo ha conseguido tres veces, habiendo sido campeón una de ellas; de hecho, las tres veces ha sido finalista, por lo que se podría decir que en esta estadística, "gana" al Barça por tres a dos. Frías cifras que dan cuenta de quienes son los dominadores del fútbol europeo en los últimos cuatro años, y, sobre todo, de quien es el auténtico líder.
Lo dicho. Frías, desapasionadas cifras. No hablan del rondo interminable, de las asistencias perfectas, de los goles de tiralíneas, de la superación de Abidal, del compañerismo, de las improvisaciones en las alineaciones por las bajas variadas, del cansancio acumulado en una temporada intensísima, de las mil y una zancadillas que ha habido que sortear, del esfuerzo denodado.
Pero sí reflejan una realidad. Algo de lo que debemos estar orgullosos los culés.
Adeu i bona sort.
...cuando se va disipando la euforia de Wembley, cuando estamos ya en los últimos estertores de la resaca del éxito y estamos dispuestos a retomar nuestras vidas habiendo pasado ya el efímero placer que produce en el aficionado el éxito deportivo, analizamos con frialdad números fríos, y ello no hace sino aumentar la impresión de lo grande que ha sido lo conseguido. La magnitud, la verdadera importancia de este Barça dominador del fútbol mundial, se acrecienta no sólo por cómo han llegado los triunfos, por la calidad excelsa de su juego, por los valores de amistad y compañerismo que han presidido las conductas de sus jugadores y técnicos. Si nos relajamos y nos convertimos en meros analistas de cifras, las conclusiones son también apabullantes.
10 en 3. Diez son los títulos que acumula en tres años el Barça de Pep Guardiola. Los tres campeonatos domésticos, premio a la regularidad, dos campeonatos del glamour, certificados de excelencia, un campeonato con solera, homenaje a la historia, y cuatro competiciones menores que sirven para adornar los estantes. Y todo ello, en tres años. Diez en 3. No está mal para un entrenador novato en las lides de dirigir un equipo de élite.
7. Siete son los canteranos que han contribuido al éxito del equipo. Valdés, Puyol, Piqué, Xavi, Iniesta, Messi y Pedro. Siete jugadores de orígenes diversos, pero todos ellos producto de un sistema educativo, de una filosofía del deporte. El premio a un estilo y a una forma de hacer las cosas. El fútbol te devuelve lo que le das, dicen.
3 para 7 en 1. En más o menos un año, siete jugadores han ganado tres títulos grandiosos, lo máximo que se puede ganar en su profesión: un Mundial, una Liga, una Champions. Estos siete jugadores (Puyol, Piqué, Xavi, Iniesta, Pedro, Villa, y, con contribución menor en uno de ellos, Valdés) apenas han tenido vacaciones, apenas han tenido descanso. Se dice que la temporada posterior a una cita de selecciones como el Mundial suele ser traumática para los clubes que más jugadores internacionales aportan. Pues bien, en una temporada de ese tipo, el Barça ha logrado lo máximo que se puede lograr en las dos principales competiciones. No está mal.
En 2, 3 de 3. El Barça es de los pocos equipos que puede alardear de haber conseguido sus Copas de Europa coincidiendo siempre con títulos de Liga. Los equipos de Cruyff y Rikjaard consiguieron ese doblete. El equipo de Pep ha sublimado aún más esa estadística. En las dos temporadas en las que ha conseguido la Champions, llegó a las tres "finales" de las tres competiciones. En una de ellas se llegó al éxtasis del triplete. En esta última, se fracasó en la Copa porque otro equipo fue mejor ese día concreto. Pero cuando un equipo se presenta como aspirante claro a todo aquello en lo que participa, y su peor puesto es un segundo lugar en sólo una de ellas, habiendo ganado todo lo demás... las frías cifras presentan una realidad insoslayable.
4 en 4. En lo que se refiere a la Champions, el Barça ha llegado como mínimo a la semifinal los últimos cuatro años. Dos veces campeón, las cuatro veces entre los cuatro mejores de la competición. Ningún otro equipo lo ha conseguido. Sólo se ha acercado algo el Manchester United, que lo ha conseguido tres veces, habiendo sido campeón una de ellas; de hecho, las tres veces ha sido finalista, por lo que se podría decir que en esta estadística, "gana" al Barça por tres a dos. Frías cifras que dan cuenta de quienes son los dominadores del fútbol europeo en los últimos cuatro años, y, sobre todo, de quien es el auténtico líder.
Lo dicho. Frías, desapasionadas cifras. No hablan del rondo interminable, de las asistencias perfectas, de los goles de tiralíneas, de la superación de Abidal, del compañerismo, de las improvisaciones en las alineaciones por las bajas variadas, del cansancio acumulado en una temporada intensísima, de las mil y una zancadillas que ha habido que sortear, del esfuerzo denodado.
Pero sí reflejan una realidad. Algo de lo que debemos estar orgullosos los culés.
Adeu i bona sort.
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1 comentarios:
Y un par de cosas que no se pueden cifrar: ver a Messi cómo celebró el gol del Guaje en la final (y el suyo propio antes), qué mentalidad de equipo, qué rabia acumulada, y la satisfacción de enfrentarse a un equipo de deportistas, como el ManU, porque aquí en ejpaña ya habíamos olvidado lo que es el fútbol, y no a un equipo de rencorosos y ruines malos perdedores (y ganadores, que tampoco saben, aunque casi ni se acuerdan). Vaya diferencia, solo fútbol, ni patadas, ni lloros, ni tarascadas, ni acusaciones, ni gestitos, ni gilipolleces.
Yo soy un poco más del ManU que antes de la final.
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